viernes, 14 de septiembre de 2007

EL GENIO DEL MATE:

EL GENIO DEL MATE:


Cuando esa noche caminaba por una calle desierta rumbo a mi casa, jamás sospeché lo que iba a sucederme. Hice un alto para encender un cigarrillo, y el encendedor resbaló de entre mis dedos. Me agaché a recogerlo, y mi mirada se posó en un objeto que yacía en el piso, pegado a una descascarada y cochambrosa pared. Lo levanté, y ví que era un antiguo mate de alpaca, o de plata tal vez, de eso no estaba muy seguro, de los que tienen tres patitas y están primorosamente
trabajados.


Se me ocurrió que, con una mano de pulidor de metales, haría un buen adorno.
Pasé la manga de mi campera por su superficie, para ver si podía darle brillo, y entonces, algo extraordinario sucedió.


Del mate brotó un denso humo azulado, que me envolvió para empezar a condensarse tras breves instantes. La nube tomó forma corpórea, y se convirtió en un sujeto.

Tratando de controlar mi desconcierto, examiné a aquella improbable aparición.


Era éste un individuo de mediana edad, con una barba de tres días, vestido con un raído jean y un par de mugrosas zapatillas.

Completaban su atuendo una camiseta de Boca Juniors, y, a guisa de gorra, un pañuelo blanco anudado en las puntas.


Sin darme tiempo a reaccionar, me dijo:

-Buenas, jefe, soy Cacho,el genio del mate, y le puedo cumplir tres
deseos.

-No puede ser...-musité.

-Mire, don...te puedo tutear? Yo soy un genio, y laburo de esto, pero stamos trabajando a reglamento, asi que tenés cinco minutitos para decidir que querés, y después me vuelvo al mate a seguir atorrando. Un abanico de posibilidades se abrian ante mí: salud, riqueza, amor...Fue fácil elegir mi primer deseo:

-Quero una larga vida, a salvo de la decadencia de la vejez.

-Mirá, lo que pedís es jodido-dijo el genio-. Con la crisis, no podemos cumplir a full, vistes? Lo que sí, te puedo bajar un cacho el colesterol, hacer que las chapas no se te vuelen más, y alargarte la vida, a ver, no sé...digamos quince días más de lo que deberías vivir.


Agarrás viaje?

-Y, bueno, peor es nada. Mi segundo deseo es dinero, mucho dinero.

-Tomá-dijo el genio del mate, alargándome varios billetes que en total, sumaban quinientos pesos, junto con una tarjeta- es toda la guita en efectivo que tengo, pero en la tarjeta tenés la dirección de un concejal que yo conozco.


Andá y decile que vas de parte mía, y te consigue un puesto de ñoqui. No es mucha guita, pero no tenés que laburar.


Solamente ir una vez por mes a retirar el cheque.

Las cosas no son tan fáciles como yo creía, pensé. Tal vez, mi tercer deseo podría ser satisfecho sin limitaciones.


-Bueno, mi último deseo es ganar el amor de Natalia, que es una chica
que conozco..

-Ya sé quien es, papá-me interrumpió Cacho-una rubia, tetona, que labura con vos. No te conviene, viejo. Es una histértica, esa mina. Además, el amor no entra en mis obligaciones. Ese es laburo de Cupido, el enano ese que anda jodiendo todo el día a los flechazos. Lo que sí, te paso unos números de teléfono-dijo, estirándome un papel-de unas minas que conozco que están muy buenas. Y ojo, esto de onda, loco-agregó, guiñandome un ojo- todavía te queda un deseo. Apurate.
Ya había sacado lo máximo posible en materia de salud, dinero y amor, y los cinco minutos se acercaban a su fin. De pronto, viendo el atuendo de Cacho, una pérfida idea cruzó por mi mente.

-Cacho, de que cuadro sos?

-Pero mirá la gilada que me preguntás! Con esta camiseta, que querés,
que sea hincha de Kimberley? De Boca soy, loco...

-Yo también-dije, emocionado-.Entonces, ya sé lo que voy a pedir.
Quiero que Passarella se quede para siempre en River!

-Concedido, macho!!! -dijo el genio-. Con esto, hicistes feliz a medio país, hicistes.


Bueno, flaco, chau y suerte.

Dicho esto, Cacho perdió su forma corpórea, y, transformándose nuevamente en una azulada nube de humo, se metió en el mate. Me alejé, seguro de que el cumplimiento del último deseo, era el que, sin duda, me iba a proporcionar más satisfacciones.


Autor: gustavo.

Y ahora como broche final dos clips del Sr. Buster Keaton.


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