miércoles, 12 de noviembre de 2008

LA SOMBRA


Recuerdo muy bien aquella noche. Estaba, como era habitual, tomando una copa de brandy y leyendo The Times en el club, cuando entró en el salón Jaspers, el mayordomo de mi buen amigo Murchinson, para decirme que su amo suplicaba mi presencia en su residencia lo más rápido posible, para tratar un asunto de la mayor importancia. Murchinson, además de ser un brillante físico era también miembro del club, pero en las últimas semanas no se había hecho presente.

La última vez que habíamos compartido una copa me había dicho que estaría muy ocupado con un experimento de capital importancia. Teniendo por seguro que mi amigo no interrumpiría mi velada por un asunto trivial, seguí a su criado sin titubear hasta el carruaje que esperaba en la puerta.

Mientras viajábamos en el carruaje, pregunté a Jasper que ocurría con su amo, y el buen viejo me respondió que no podía decirlo con certeza. Únicamente sabía que éste estaba refugiado en sus habitaciones desde hacía muchos días, y solo entreabría la puerta para recibir su comida. Pensé para mis adentros que ojalá no me tocara encontrarme con un caso tan desafortunado como el de otro prominente miembro de nuestro club, el infortunado Harry Jekyll.

Reflexionando sobre el tema con un poco más de detenimiento pensé que esto era muy improbable, ya que Murchinson no trabajaba en el desarrollo de ningún compuesto químico, sino que dedicaba sus estudios teóricos a tratar de dilucidar las propiedades del espacio y del tiempo.

Cuando llegamos a la casa de Murchinson, Jarvis me anunció sin demora, y mi amigo me pidió que pasara a sus habitaciones. Le encontré sentado en su sillón de orejas tras su escritorio en la semipenumbra, de modo que solo el contorno de su silueta podía distinguirse. Me senté y me serví una copa de jerez que me ofreció, mientras le preguntaba el porqué de su llamada.

-Como sabrá-me dijo- hace mucho que estoy dedicado a estudiar la verdadera naturaleza del tiempo. Mi tratamiento matemático del problema me permitió llegar a una inesperada conclusión: es posible viajar en el tiempo, así como nos desplazamos en el espacio. Para demostrarlo, construí en mi laboratorio una máquina, y ésta es la razón por la cual me he mantenido aislado abocado a la realización del proyecto.

-Ha probado la máquina?-pregunté.

-Sí, y funciona, pero ha habido una falla. Sucede que consideré que, debido al riesgo involucrado, y a la enorme cantidad de energía necesaria para su funcionamiento, solo yo debía probarla en un principio, efectuando un corto salto hacia el futuro. Decidí desplazarme exactamente un minuto hacia adelante. Eso fue exactamente a la medianoche, hace veintidós días. Según indicaba el cronómetro de mi laboratorio, el experimento funcionó de modo satisfactorio.

No advertí, en un principio, ningún efecto adverso. Cuando quise regresar hacia atrás en el tiempo, encontré que ello no era posible. Aunque mis ecuaciones sugerían que el desplazamiento hacia el pasado o el futuro era igualmente posible, en la práctica parece ser que no se puede retroceder.

Consideré entonces que había sido acertado elegir un intervalo tan corto de tiempo para mi primer experimento, ya que solo había perdido un minuto de mi vida. Sin embargo, había algo con lo que no contaba…

Dicho esto, mi amigo encendió la lámpara que estaba sobre su escritorio. Observé con detalle su rostro ahora iluminado, y, fuera de un aspecto general de cansancio y un gesto más adusto que de costumbre, no noté en su semblante cambios dignos de mención.

Murchinson señaló al piso, y seguí con la mirada la dirección que me indicaba. Sobre la alfombra, la sombra de mi amigo se reflejaba. Podía ver su contorno con su copa de cherry en la mano derecha…pero la mano derecha de Murchinson estaba en ese mismo instante vacía. Lo miré, asombrado, pero antes de que pudiera preguntarle algo, comenzó a hablar.

-No entiendo como pudo suceder, pero algo salió mal-mientras decía esto, su sombra parecía beber un sorbo de cherry- y al parecer mi sombra y mi cuerpo perdieron sincronicidad-mientras decía esto, se sirvió un vaso de cherry y su sombra, en el piso, pasó su mano sobre su frente-. Al parecer, mi sombra está unos segundos adelante de mi cuerpo en el tiempo.

Hizo una pausa para beber un sorbo de cherry. Mientras tanto, la sombra comenzaba a pasearse por la habitación a largas zancadas. Azorado , le pregunté:

-Como es posible?

-No tengo idea-y mientras decía esto, se pasaba la mano por la frente- de lo que estoy seguro es de que no soy más dueño de mis actos.

Comenzó a pasearse por la habitación, como segundos atrás había visto hacer a su sombra. Decidí cerrar los ojos. No podía soportar la horrible vision de una sombra que se movía antes que su dueño.

-El problema es que siempre asumimos que la sombra es una proyección, un mero fenómeno óptico, condenado a reflejar en dos dimensiones nuestros movimientos-explicó abatido mi amigo-. Pero ahora, por desgracia, mi sombra no sigue mis movimientos, sino que yo me veo condenado, fatalmente, a seguir los suyos.

-Trató de revertir el experimento?-pregunté, y al instante comprendí que había formulado una cuestión obvia.

-Por supuesto, pero cada vez que realizaba un nuevo avance en el tiempo, la anomalía persistía. Medí con precisión el desfasaje, y es constante: veintisiete segundos.

Soy un autómata condenado a repetir, con veintisiente segundos de retraso, cada movimiento de su propia sombra. He perdido mi libre albedrío. Estos días han sido una tortura indecible, y la sola idea de continuar así me está llevando al borde de la locura.

-Qué puedo hacer por usted- inquirí.

-Por desgracia, nada. De hecho, solo quiero despedirme.

Abrí los ojos, y ví a su sombra extendiendo su mano hacia mí. Guardé silencio por unos segundos, sin saber qué responder.

-Le deseo suerte-me dijo-ha sido un honor contar con su amistad. Antes de que se vaya, le quiero hacer saber que he dejado todos mis asuntos en orden, y le he nombrado albacea de mis bienes. He destruido la máquina del tiempo, y todas mis notas.

Extendió su mano para estrechar la mía. Me incorporé, recogí mi capa y mi sombrero y me preparé a marcharme. Cuando llegué a la puerta le miré por última vez. Estaba sentado serenamente frente a su escritorio. En el piso, su sombra se llevaba una pistola a la sien. Me apresuré a salir y cerré la puerta.

Autor: gustavo.

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24 comentarios:

A las 12 de noviembre de 2008, 9:11 , Blogger Anita ha dicho...

Wow!!! Felicitaciones Gustavo!!!!

Terrible historia! me encantó, me atrapó desde la primera estrofa y me imagine cada detalle q se describia.

Naaaa bueniiisimo.

Besotes

 
A las 12 de noviembre de 2008, 9:44 , Blogger Fundadores de Bloguetia ha dicho...

Hola buendía Anita viste que bueno lo de gustavo?? Nadie le hace sombra ...

JUASSSSSSSSSSSSSSSSSSS®!!!

 
A las 12 de noviembre de 2008, 9:59 , Blogger gustavo ha dicho...

Muchas gracias, Anita. Me alegro de que te haya gustado.

 
A las 12 de noviembre de 2008, 18:37 , Blogger Adalberto Remo ha dicho...

Como siempre, Gustavo, muy bueno el relato y con mucho suspenso.

Un abrazo.

 
A las 13 de noviembre de 2008, 9:58 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

Hola.

Recièn puedo escribir.

Me atacò una jaurìa de perros salvajes en medio de la ruta.

Tengo puntos hasta en la cabeza. Pero ya estoy mejor.

Saludos. volverè!!!!!

 
A las 13 de noviembre de 2008, 15:07 , Blogger Roxana ha dicho...

Me encantó el cuentito.
Cariños para todos

 
A las 13 de noviembre de 2008, 15:51 , Blogger gustavo ha dicho...

Hola, Roxana y Adal, gracias. Y vos, Gaucho cuidate que la Patria te necesita, canejo!

 
A las 13 de noviembre de 2008, 16:19 , Blogger Roxana ha dicho...

Gustavo, la verdad que podrías escribir un complidao de cuentitos de ciencia ficción de este tipo.

 
A las 13 de noviembre de 2008, 16:48 , Blogger Mirko y su mosquito bailarín ha dicho...

JUASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS®!!!

Gaucho que van a decir en el exterior van a pensar que hay hienas e hipopótamos en el Chaco, por lo menos da un toque exótico a lo Jack London.

Lástima que Lilita que es del Chaco no se la morfan los elefantes!!!

Abrazo y "solución final" para los perros putos.

 
A las 13 de noviembre de 2008, 19:05 , Blogger gustavo ha dicho...

No, Mirko, es que el Gaucho es más apetecible para los dingos del Chaco que la Carrió, porque parece ser que Santillán tiene menos colesterol.

 
A las 13 de noviembre de 2008, 23:51 , Blogger Igrac komarac (El mosquito bailarín) ha dicho...

Che nadie vio a Isabella???

No saben que le pasó? una mina tan simpática que justo crea su blog a la media hora que el gaucho informa que vuelve Bloguetia!!!

Tan pero tan buena onda.

ISABELLA VENIIIIIIIIIII!!!!


Dale y nos contás de tus anecdotas de cuando vivías en Austria!!

 
A las 14 de noviembre de 2008, 9:45 , Blogger gustavo ha dicho...

Está refaccionando el blog, Mirko.

 
A las 14 de noviembre de 2008, 11:53 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

A mì me estàn refaccionando, pero el brazo!!! che, me sacan los puntos. Duele?

 
A las 14 de noviembre de 2008, 14:14 , Blogger Igrac komarac (El mosquito bailarín) ha dicho...

JODASE GAUCHO!! LOS HOMBRES NACIERON PARA SUFRIR!!!

AGUANTESE Y MANDESE UN TRAGO DE FERNET!!

¿CUANDO MATAMOS A LOS PERROS??????


PD. Che no sabés nada de Isabella????

 
A las 14 de noviembre de 2008, 15:41 , Blogger gustavo ha dicho...

Que macana, Gaucho. Vos siempre tuviste problemas con los acentos afrancesados, y ahora te sacan los puntos. La vida tiene esas ironías.

 
A las 14 de noviembre de 2008, 19:49 , Blogger Igrac komarac (El mosquito bailarín) ha dicho...

Bueno gustavo miralo asi, por lo menos a este tipo no le pusieron los puntos.

PD: Nadie vió a Isabella?????

 
A las 15 de noviembre de 2008, 7:52 , Blogger gustavo ha dicho...

Mosqui, que le pongan los puntos no es muy lindo, pero peor sería que se la pongan unos puntos.

 
A las 15 de noviembre de 2008, 10:04 , Blogger Mirko y su mosquito bailarín ha dicho...

gustavo me parece que vamos a tener que cuidarnos en la próxima luna llena.

Estemos atentos, ya que creo que esa horrible maldición se ha cobrado una nueva víctima.

Temo gustavo que estemos ante la presencia del vârcolac o strigoi, tengamos cuidado no sería este el primer caso en que veamos transformarse a una persona en una "criatura de la noche" capaz de cometer las peores bajezas.

Yo ya lo he vivido.

 
A las 16 de noviembre de 2008, 0:33 , Blogger Caia ha dicho...

Paso a saludar, ando con poco tiempo, pero calculo en un mes estaré desempleada y será más fácil leerlos. Mosqui, andamos alzamendi con Isabella? vamos! le agarró el viejazo? Gus, te leo más tranqui dopo, Gaucho, tenga cuidado con las jaurías de lobizones. Ci vediamo.

 
A las 16 de noviembre de 2008, 19:28 , Blogger Igrac komarac (El mosquito bailarín) ha dicho...

Caia que sorpresa!!! te mande mail sms y ahora voy a probar señales de humooooooooooo!!!

Y si Caia en cierto sentido estoy calentito con Isabella no lo puedo negar pero algo haré.

Besos y nos vemos

 
A las 16 de noviembre de 2008, 21:53 , Blogger Caia ha dicho...

Moski, ojo con lo que hace.. no se meta en terreno pantanoso, los mosquitos de esas zonas pican feo..
Gus, excelente relato, acabo de leerlo, la verdad es que tus historias son muy buenas.
Ahora vamos a lo malo de la fecha.. perdió Boquita.. un bajón..
Saludos!

 
A las 17 de noviembre de 2008, 8:43 , Blogger Igrac komarac (El mosquito bailarín) ha dicho...

Caia pierda cuidado que hace tiempo que no corro, yo vuelo.

Beso

 
A las 18 de noviembre de 2008, 16:51 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

Yo quiero salir con Isabella!!! (le largo los perros!!!! jajajaajajajaa!!!)

Saludos che!!!!

 
A las 18 de noviembre de 2008, 20:06 , Blogger Anita ha dicho...

Bueeeenas........como andan los padres fundadores???

 

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