viernes, 7 de noviembre de 2008

LAS RUINAS SUBTERRANEAS (SEGUNDA PARTE).



La idea de Manubriuss consiguió despertar la incansable curiosidad científica de su mentor, y así fue que ambos pusieron sin tardanza manos a la obra.

-Si me permite, profesor-explicó Kolenrotten a Soretenson-creo recomendable trratar primero de activar al Robot Pastenaca, ya que parece ser que el autómata estaba dedicado a controlar la hibernación de los Padres Fundadores, algo así como una especie de Cancerbero o quizás un Gólem como el que amasó Judá Loew con barro del Moldava. Comunicarnos con él nos facilitará la tarea de despertarlos.

Con la aprobación de Soretenson, se abocaron a reparar al androide. No fue difícil encontrar alambre de cobre para rebobinar el soleoide quemado, de modo que pronto estuvieron los aventureros en condiciones de encender el interruptor principal del autómata, tarea que echaron a suertes. Soretensen perdió, de modo que a él le tocó introducir su dedo medio en la próstata electrónica del robot parta activarlo.

Una vez efectuado el desagradable pero necesario procedimiento, el Robot Pastenaca saludó de este modo a los azorados exploradores:

-Guten morning urbi et orbi, merci para ustedes both because me reaktivieren haben. Prima volta das we meet. How si chiamano?
(Si el androide hablaba una polilingua como en Blade Runner!!!)

Un detallado análisis reveló que la falla del solenoide había afectado al programa de comunicación verbal del robot, de modo que al reactivarse, el procesador cargó la versión beta. Lo que los investigadores desconocían, era que esa versión era un ingenioso programa que su creador Santillán había llamado Salvatore, ya que, como el personaje homónimo de El Nombre de la Rosa, permitía hablar en todos los idiomas a la vez.

Sustituido el programa por una versión más moderna, y con la ayuda del robot, comenzaron los esfuerzos destinados a reanimar a los Padres Fundadores de su estado de animación suspendida. Debido al fallo de un generador decidieron instalar en el recinto dos esferas de cobre que, conectadas a una serie de baterías, tendrían la misión de producir una chispa que activaría los mecanismos de resucitación.

Llegado el momento, y tras una semana de arduo trabajo, a Soretensen le cupo el honor de activar el interruptor principal. Los indicadores registraron un paulatino aumento en la temperatura de las cámaras de hibernación, junto con la aceleración del ritmo respiratorio y la frecuencia cardíaca de los durmientes.

Kokenrotten y Soretensen se sentían presas de una insoportable tensión. Fracasaría su intento ? Pronto recibieron una respuesta a sus dudas: el mosquito, debido a su menor masa corporal, fue el primero en despertar. Al llegar su cuerpo a la temperatura adecuada, se abrió en forma automática la tapa de su sarcófago que estaba consturido con basalto, (acá tiene que haber mucho basalto, pero mucho) y el himenóptero abrió sus ojos. Lo primero que alcanzo a divisar fueron las enormes esferas de cobre pulido, y murmuró:

-Debo de estar en el Cielo…qué par de tetas!!!

Los sonoros hurras de los investigadores interrumpieron las cavilaciones del mosquito. Pronto, los otros durmientes abrieron asimismo los ojos. Después de unos necesarios minutos para explicarles lo sucedido, Soretensen y Kolenrotten comenzaron a interrogarles sobre sus planes para el futuro.

-Bueno-dijo Mirko restregándose las manos-creo que ha llegado la hora de activar Bloguetia, y de emparejar los tantos.

-Pero sus lectores han desaparecido-le interpeló Manubruiss.

-Nosotros agradecemos a quien quiera leernos, pero escribimos, básicamente, para nosotros
explicó Gustavo.

-Además, nunca dijimos que nos íbamos para siempre-dijo Santillán.

-Eso, si algunos lo interpretaron de ese modo, no es problema nuestro-exclamó la
beligerante Susanna.

-Tenemos derecho, somos los padres de la criatura y la ley nos ampara, además cupliendo con la máxima de Ulpiano, llegó el momento de "Dar a cada uno lo suyo"-dijo Camestres, el insobornable hombre de leyes.

-Además, siempre hace falta gente como nosotros que revuelva el avispero y ataque al "Ancién Regime" agregó Mantis, el ácrata.

-Y usted qué opina ?- preguntó Janus Soretensen al mosquito.

-Carajo, no eran tetas- respondió el Mosqui, sacudiendo tristemente la cabeza.

Al fondo del gran salón donde se encontraban, se abrian unos túneles de basalto, desde donde se oia una extraña melodía, y de repente les vino a la mente las antiguas leyendas sobre el Caos Esencial, en cuyo centro había un dios ciego e idiota -Azarthoth, Señor de Todas las Cosas - circundado por una horda de danzarines amorfos y estúpidos , arrullado por el silbo monocorde de una flauta manejada por dedos demoníacos.


CONTINUARÁ

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4 comentarios:

A las 10 de noviembre de 2008, 12:52 , Blogger Roxana ha dicho...

La verdad que no me había percatado del mensaje en la página de los comentarios...
Con esta advertencia muchas ganas de comentar no da, eh???
jajajaja
Cariños

 
A las 10 de noviembre de 2008, 16:50 , Blogger Anita ha dicho...

ah! yo voy a putear!!! me sacaron el requiem....QUIEN FUEEEEEEEEEEE.......WHO??

Bueh, me voy a leer el post....

 
A las 10 de noviembre de 2008, 17:00 , Blogger Anita ha dicho...

Asi q ya despertaron,eh...

MOsquito vaya donde la decana q ahi va ver su par de tetas.

 
A las 11 de noviembre de 2008, 17:17 , Blogger Igrac komarac (El mosquito bailarín) ha dicho...

Para allá aputo Anita pasa que vuelo despacito.

 

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