SECCION LITERARIA: EL HAIJIN ODORONO TAKIRARI.
El célebre haijin (compositor de haikus) Odorono Takirari nació en Shimonoseki en 1887, creciendo durante el esplendor renovador del período Meiji. Sus haikus, principalmente sobre temas eróticos, le ganaron rápida fama, hasta que en 1919 cometió la imprudencia de seducir a la esposa de un samurai local.
Obligado a huir de Japón para salvar su vida, Takirari se enlistó para limpiar la sentina y trabajar como fogonero en un barco mercante. Allí quiso el destino que conociera a un compadrito argentino que se había embarcado con destino a París, pero se había confundido de barco, y también se desempeñaba como fogonero. Fue él quien le enseño a Odorono el castellano, durante los ocho meses que estuvieron en alta mar. Al cabo de este lapso el barco tocó puerto en Buenos Aires, y Odorono decidió permanecer en la ciudad, mientras su amigo el compadrito se embarcaba nuevamente.
Acostumbrado a hablar usando haikus, Odorono decidió practicarlos en castellano, según contó posteriormente en sus memorias. Ni bien bajó del barco, se cruzó con una muchacha de moral dudosa, a la que le dijo:
Morocha
ocho meses en barco
vamos a un telo.
Odorono relata asimismo su desilusión posterior al comprobar que la joven tenía implantes de siliconas:
Grandes porrones
pero bajo el ñocorpi
gusto a plástico.
Quiso el destino que el tugurio donde estaba con la muchacha fuera requisado por la policía, y Odorono, que carecía de documentación, fue demorado en averiguación de antecedentes hasta que un abogado consiguió su liberación:
Cayó la yuta
guardado en la gayola
me sacó un boga.
Con antecedentes policiales, le resultó imposible a Odorono conseguir trabajo, por lo que compró un arma y se dedicó al delito:
Me compré un caño
laburo de campana
con unos chorros.
Pero sus privaciones terminaron cuando se reencontró con la muchacha de las siliconas, y se convirtió en su rufián:
La grela yira
yo atorro en la catrera
como un bacán.
De todos modos, sus vicios no le permitían ahorrar mucho dinero:
Burros y timba
me están dejando seco
no tengo un mango.
Su situación financiera se estabilizó cuando, finalmente, se convirtió en el profesor particular de japonés de un oscuro bibliotecario.
Ahora soy profe
le enseño ponja a un coso
llamado Borges.
Las memorias de Odorono Takirari están llenas de jugosas anécdotas, sobre las que volveremos en otra ocasión. Pero nos queda como reflexión preguntarnos que sería hoy de María Kodama si el genial Georgie no la hubiera deslumbrado con sus conocimientos del idioma japonés, que aprendió con Takirari.
Obligado a huir de Japón para salvar su vida, Takirari se enlistó para limpiar la sentina y trabajar como fogonero en un barco mercante. Allí quiso el destino que conociera a un compadrito argentino que se había embarcado con destino a París, pero se había confundido de barco, y también se desempeñaba como fogonero. Fue él quien le enseño a Odorono el castellano, durante los ocho meses que estuvieron en alta mar. Al cabo de este lapso el barco tocó puerto en Buenos Aires, y Odorono decidió permanecer en la ciudad, mientras su amigo el compadrito se embarcaba nuevamente.
Acostumbrado a hablar usando haikus, Odorono decidió practicarlos en castellano, según contó posteriormente en sus memorias. Ni bien bajó del barco, se cruzó con una muchacha de moral dudosa, a la que le dijo:
Morocha
ocho meses en barco
vamos a un telo.
Odorono relata asimismo su desilusión posterior al comprobar que la joven tenía implantes de siliconas:
Grandes porrones
pero bajo el ñocorpi
gusto a plástico.
Quiso el destino que el tugurio donde estaba con la muchacha fuera requisado por la policía, y Odorono, que carecía de documentación, fue demorado en averiguación de antecedentes hasta que un abogado consiguió su liberación:
Cayó la yuta
guardado en la gayola
me sacó un boga.
Con antecedentes policiales, le resultó imposible a Odorono conseguir trabajo, por lo que compró un arma y se dedicó al delito:
Me compré un caño
laburo de campana
con unos chorros.
Pero sus privaciones terminaron cuando se reencontró con la muchacha de las siliconas, y se convirtió en su rufián:
La grela yira
yo atorro en la catrera
como un bacán.
De todos modos, sus vicios no le permitían ahorrar mucho dinero:
Burros y timba
me están dejando seco
no tengo un mango.
Su situación financiera se estabilizó cuando, finalmente, se convirtió en el profesor particular de japonés de un oscuro bibliotecario.
Ahora soy profe
le enseño ponja a un coso
llamado Borges.
Las memorias de Odorono Takirari están llenas de jugosas anécdotas, sobre las que volveremos en otra ocasión. Pero nos queda como reflexión preguntarnos que sería hoy de María Kodama si el genial Georgie no la hubiera deslumbrado con sus conocimientos del idioma japonés, que aprendió con Takirari.
Autor: gustavo
Etiquetas: Haijín, Haikus, Isabella chupame un huevo, Japón



23 comentarios:
No lo tenia a este Odorono, sus Haikus en lengua castellana, suenan algo raro, quizas por eso termino en cana y despues de gigoló.
Gustavo: la foto con los arboles Sakura florecidos es una belleza, cuando florecen en Abril, hay q compartir un almuerzo con la familia debajo de un Sakura, xq da prosperidad ( eso dicen, mientras vivi en Japón lo hice)
Besotes
Pensé que era el fabricante del desodorante Odorono, muy popular en una época. En cambio, fue profesor de Borges, siempre se aprende!
Saludos.
Anita, la foto la subí yo!! no gustavo, conste.
gustavo lo de me saco un boga es excelso!!!
PD: Si alguien la ve a Isabella diganle que tengo algo para ella, pero díganselo despacio, pasa que ella estuvo viviendo mucho tiempo en Austria!!!
Buenìsimo!!! En el mìo, Podeti te felicitò Gustavo!! Acà no pudo entrar por lo de Blogger.
Bàrbaro!!! estàs a full!!!
Gracias a todos, y también a Podeti! A Anita le digo que el Mosqui tiene razón. La foto la buscó él. Y Adal tiene razón con el orígen del nombre Odorono. Claro que cualquier parecido de Takirari con el taquirari boliviano, es pura coincidencia.
Che pero que cagada que Podeti no pudo entrar justo en esta epoca que todo suma!!!
Podríamos hacer algo al respecto, ya mismo me pongo en campaña.
Ahora no entiendo Isabella antes entraba será que a ella también le ocurrió algo parecido????????
Sí, Mosqui. Este blog ya no es lo mismo, sin Isabella.
QUIEN CARANCHOS ES ISABELLA????
Creo q merezco esa explicacion,siendo la decana,no?
nose...digo...me pregunto...contodo el respeto a mis queridos padres fundadores
Bueno, Anita, te lo decimos con un haiku:
Como un fantasma,
cual un vano espejismo
es Isabella.
Que lindo que poético gustavo San.
Me permito mientras calladamente me dedico al "Hanami" o contemplación de árbol del cerezo, acompañarte con este humilde y milenario Haiku:
Supo esperarla
como un buitre paciente
al final cayó
(Perdón me hubiera gustado haberlo escrito en color violeta ya que así le va a quedar el tujes, pero no existe esa opción)
Sayonara!!!
Jajajajajajaja!!!!!!!!
Yo creo que hay "tensiòn sexual"!!!!!!
(en cualquier momento, mellizos!!!)
Lo que pasa mi querido Gaucho es que a vos literalmente te "tiraron los galgos" y te agarraron, a mi no.
Era muy forra
hablaba demasiado
se enterró al final
Me mataron los haikus de Odorono, yo los leìa detenidamente, incluso esperando sacar material para el cole...JAJAJAJ Sos muy talentoso
Para colmo esa mùsica...le daba seriedad al tema
Caigo rendida
ante el talentoso humor
borra mi espanto
Que cosa con los haikus!!!!! Este odorono era un azote!!!
Buenas gente, tanto tiempo, cómo andan?
Pasaba a dejar un saludito nomás.
Cariños
Buenas gente, cómo andan? Todo bien?
Pasaba por estas tierras a dejar un simple saludito, nomás.
Cariños
Con Borges ciego,
se transó a Kodama
el otro esponja.
Que por malevo
sufrió que lo llamara
"Chino" su rioba.
Hola. Hace calor o me parece a mì?
Tengo casi listo un relato de terror de Pantaleòn Carrasco. Ya lo pasarè, o vemos que hacemos.
saludos
Gaucho nada mas que unos 75° Celsius eso acabo de oirlo por al radio.
Sevidor muy bueno lo suyo!!!
gustavo: estamos haciendo historia!!!
Estos haikus son increìbles obras maestras y merecen ser difundidos.
Me pongo de pie y me saco el sombrero.
excelentes los haikus, Gus.
Me estoy deshidratando.. qué calor..
Gustavo, gracias por el haiku
Mosquito: tengo q corrrejirte, Hanami es la Fiesta de la flor del Sakura, no es la contemplacion, o bueno,quizas sí.
Hana es flor
El tema me pone media media...asi q mejor me voy a bañar q toy toda transpirada despues de caminar 1hora.
Bueno, mañana le mando al mosqui el asunto de Pantaleòn Carrasco. Es corto pero bonito.
Saludos
Publicar un comentario en la entrada
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Página principal