sábado, 13 de diciembre de 2008

CIENCIA BLOGUETIANA.


Una buena noticia para todos los ciudadanos de Bloguetia. En directo desde el Instituto Bloguetiano de Investigaciones Biomédicas, presentamos al jefe del Departamento de Cirugía Experimental, el doctor Helmut Scharfmesser, quien tiene un revolucionario anuncio que comunicar a la comunidad científica internacional.

-Buenos, días, doctor. Es un honor saludarlo. Antes de hacer su comunicación, díganos cómo fue que se dedicó a la cirugía de transplantes.

-Bueno, con un apellido como el mío, que significa "cuchillo afilado" solo tenía como opciones poner una carnicería, lo que para un vegetariano como yo sería contradictorio, o bien hacerme asesino a sueldo o cirujano.

-Y optó inmediatamente por la cirugía.

-En realidad, al principio elegí lo otro, pero me echaron de la Mafia porque siempre tuve mal pulso, y se me desviaba el cuchillo, así que mis trabajos no resultaban muy limpios que digamos. De todos modos fue una experiencia enriquecedora: me pagaron por mi silencio, lo que me permitió financiar mis estudios de Medicina.

-Y por qué se dedicó específicamente a los transplantes?

-Me viene de familia, en casa nunca se tiró nada, de modo que al empezar a trabajar como médico, cada vez que se hacía alguna autopsia yo trataba de aprovechar todo lo que sobraba. Así llegué a la conclusión de que había algunos transplantes que nadie había intentado, pero que valía la pena realizar.

-Cuál fue su primera innovación revolucionaria en ese campo?

-Tuve la suerte de realizar el primer transplante de cejas. El paciente falleció a las 30 horas, pero las cejas aún viven. Ese resultado me alentó a emprender proyectos más ambiciosos, y así fue que transplanté a una mujer de 52 años las cuatro muelas del juicio, que le habían sido extirpadas seis meses atrás. Esta señora nunca se había podido recuperar del daño psicológico de la pérdida de sus muelas, a tal punto de que estaba hospitalizada en una institución psiquiátrica, pero luego del transplante volvió a retomar su antiguo trabajo dirigiendo un laboratorio clandestino que fabricaba efedrina. También su vida familiar se normalizó, y volvió a azotar a sus hijos como siempre lo había hecho.

-Pero, según nos contaron, después usted realizó una intervención aún más compleja.

-Sí, junto con mi equipo realizamos un transplante de apéndice. Extrajimos el apéndice de un paciente con peritonitis y se lo colocamos a un individuo sano, a quien le habían extraído el suyo en la adolescencia. Fue, en realidad un doble transplante: le pasamos al paciente el apéndice, y la peritonitis también. En realidad pensábamos, luego de la muerte por septicemia del recipiente, continuar transplantando el mismo apéndice a sucesivos receptores, pero no conseguimos voluntarios. Mientras encontramos alguno, tenemos al apéndice infectado en animación suspendida.

-O sea que con toda esa experiencia acumulada se sintió lo suficientemente seguro como para intentar la operación que hoy nos trajo hasta aquí, a hablar con usted, y que es la cumbre de su vida profesional, por así decirlo.

-Claro, es así como usted lo dice. Estamos, yo y mi equipo, muy felices por el éxito de éste transplante.

-Transplante de..?

-Ombligo. Por primera vez, un paciente ha recibido un ombligo transplantado. La operación se llevó a cabo hace tres semanas, pero la damos ahora a conocer, porque estamos seguros de que el tejido transplantado funciona perfectamente.

-Aclárenos un poco más, por favor.

-El ombligo transplantado al paciente, que es un señor de 42 años con algo de sobrepeso, ha comenzado a acumular pelusa, lo cual, como es sabido, es la función del ombligo. Justamente el propio, el del paciente antes de la intervención, había dejado de acumular basuritas, lo que era indicio de un fallo orgánico irreversible y peligroso, de modo que decidimos tomar el riesgo y operar de urgencia.

-Fantástico. Cuales son sus próximos proyectos?

-Algo que nos moviliza mucho, a mi y a todos mis colaboradores, es hacer algo que nunca se hizo en materia de cirugía estética hasta el momento: un transplante de arrugas. No es difícil quitar arrugas, o reducirlas, esos son procedimientos rutinarios hoy en día, pero transplantar arrugas es un desafío que nadie se atrevió a encarar. Esperamos hacerlo nosotros, muy pronto.

-Gracias, doctor, por su tiempo. Y gracias también por su dedicación y su talento. Seguramente al leer este reporte nuestros ciudadanos estarán tan orgullosos como yo de pertenecer a Bloguetia, la república donde el futuro ya llegó.

Autor: Gustavo

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3 comentarios:

A las 14 de diciembre de 2008, 19:15 , Blogger Haifa ha dicho...

Ojo que a Mirtha le puede llegar a interesar lo del transplante de ombligo y/ o cejas, por mas que ella muera y las cejas aún sigan con vida.

 
A las 15 de diciembre de 2008, 12:26 , Blogger Roxana ha dicho...

Y bue, cuántos médicos así deben de existir en la vida real y no nos enteramos ?????
Originales los transplantes, no?
Cariños

 
A las 15 de diciembre de 2008, 15:48 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

Bravo Gustavo!!! Tengo una serie de cosas para que me transplanten.

Entrego repuestos a reparar, hacen descuento?

saludos

 

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