martes, 2 de diciembre de 2008

EL AUJERO "EL CUIS"


Este post está dedicado por gustavo al querido Gaucho Santillán parodiando los hechos ocurridos hace unas semanas en las afueras de Resistencia, donde fuera atacado por una jauría de perros cimarrones.

La tarde caía y la paisanada se arrimaba al boliche para tomar una ginebra antes de ir a sus ranchos, donde chinas y guríes esperaban ansiosamente el retorno de los indomitos reyes de las pampas.

El Aujero ´el Cuis era el único boliche de campo que quedaba en la ciudad de Resistencia. Allí, los más indómitos gauchos se resistían al paso del tiempo, negándose a caer en la seducción de los pubs y los bares de decorados extranjerizantes.

Cabe aclarar que los parroquianos habituales se ganaban la vida como profesionales, banqueros, burócratas y entre ellos había hasta algún que otro modisto. Pero todos ellos, respetando las ancestrales tradiciones de su tierra, al terminar su actividad diaria se vestían de gauchos, y pasaban por el boliche.

En su afán purista, los clientes del bar mantenían intacta su lealtad a la bota de potro, lo que hacía que los dedos de los pies se llenaran de mugre al contacto con el suelo de tierra apisonada del recinto. Los más extremistas, se negaban a sentarse en nada que no fuera una calavera de vaca.

En el recinto, estaba prohibido hablar de fútbol, limitándose las conversaciones deportivas a tópicos como las cuadreras, las bochas o la taba. En materia de política, no se podía de común acuerdo mencionar a ningún prohombre posterior a Roca y Avellaneda.

Tan lejos llegaban en su fundamentalismo tradicionalista los parroquianos, que habían declarado que dentro del ámbito de la pulpería la vinchuca sería considerada fauna autóctona protegida.

Y no faltaron aquellos que trataron infructuosamente de incitar a los wichis a un malón, cuando, aburridos por la falta de acción, comenzaron a pensar en darles uso a los Remingtons heredados de sus antepasados.

A este refugio de virtudes argentinas, una tarde entró apresurado uno de los habituales clientes del boliche. Tan turbado estaba, que hasta estacionó el flete en doble fila. Saludó, se acodó en el mostrador, le pidió una ginebra al pulpero, y dijo en voz fuerte, para no tener que repetirlo:

-Lo han heriu al Santillán!

-Canejo, y como fue?-preguntó un viejito rotoso que era en realidad el dueño de una próspera cadena de boutiques.

Los demás se arremolinaron ansiosos en torno al recién llegado, para escuchar la relación del infortunio. Y es que Santillán era uno de los más respetados en el pago, pese a su insistencia en usar bombachas batarazas floreadas.

-Han sido esos sotretas de los perros cimarrones. Lo han emboscau de a traición, los muy maulas.

-Cuántos eran, los disgraciaus?-inquirió el pulpero, que era además el poseedor de una discoteca en el centro de Resistencia.

-Santillán contó unas ochocientas patas, así que serían unos doscientos cimarrones que se le fueron al humo. Pero Santillán no se achicó, peló el facón, y les dentró a dar pa´que tengan y pa´ que guarden, a los brutos.

-Y cómo está, el Gaucho ?-intervino otro de los clientes, de profesión decorador de interiores.

-Medio mordisqueau, pero no va a estirar la pata por un malón de cuzcos. Ya la culandrera le hizo las curaciones.

-Güeno, pero tanto perro junto, no es normal. Alguien los debe de haber sublevau, pa´que se vengan tan en montonera-reflexionó el pulpero.

-Justamente. El Gaucho alcanzó a reconocer al que los mandaba. Era el Mendieta-aclaró el narrador-. Parece que el animalito, desde que se nos fue don Inodoro, se ha puesto cimarrón, de la pena.

Y ahí fue que esos curtidos hombres de campo, exclamaron al unísono:

-Qué lo parió!

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Autor: gustavo.

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8 comentarios:

A las 2 de diciembre de 2008, 18:31 , Blogger Anita ha dicho...

Gustavo: en 1er lugar agradecerte la música, q me sorprendio muchisimo al escuchar a mis DM queridos ( soy muy fantica y mi 1er cd fue Personal Jesus)
2do A pesar q el relato contaba el infortunio de nuestro querido Gaucho( de bombachas floreaadas, eso es tener charme)me sorprendi de los protagonistas y sus dialogos, me encantaron

Como siempre, nunca defraudas con tus relatos.

Besos templados desde Berazategui,

 
A las 3 de diciembre de 2008, 1:44 , Blogger Adalberto Remo ha dicho...

Gustavo, excelente el relato "cervantino" de don Gaucho en un lugar del Chaco Argentino.

Pintoresco y verídico!

Saludos.

 
A las 3 de diciembre de 2008, 9:27 , Blogger Igrac komarac (El mosquito bailarín) ha dicho...

Muy bueno gustavo, es increible como pasás del Haikú a las tradiciones camperas. Abrazo

 
A las 3 de diciembre de 2008, 10:55 , Blogger gustavo ha dicho...

Hola a todos. Anita: la musicalización la hacen entre Mirko y el mosqui.

 
A las 3 de diciembre de 2008, 10:57 , Blogger gustavo ha dicho...

Hola a todos. Anita: la musicalización la hacen entre Mirko y el mosqui. Beoos para vos desde acá.

 
A las 3 de diciembre de 2008, 16:11 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

Bueno gustavo. (pero mis bombachas, tienen lentehuelas!! jajajajaja)

Bueno en serio.

Mosqui, te mande una tenebrosa "Leyenda del fiat 600".

saludos

 
A las 3 de diciembre de 2008, 17:56 , Blogger Rapote ha dicho...

¡Excelente!

Muy buena la recreación de los hechos. Pero... ¿La posta-posta quien la tiene eh?

Sincérese Santillán... ¿Doscientos cimarrones o un caniche toy? Vamos, que no le decimos a naides vea...

(Dos ginebras mas y me cuenta)
;) Rapote

 
A las 4 de diciembre de 2008, 12:13 , Blogger Roxana ha dicho...

Qué buen relato!!! Impecable!!!
Me encantó lo de las bombachas de campo floreadas, aunque el Gaucho dice que tienen lentejuelas, miren que ahora está de moda el "falso paliet" jajajaja
Qué ocurrente Rapote... el Gaucho asediado por un caniche Toy????
Cariños

 

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