lunes, 1 de marzo de 2010

EL HOMBRE DE PILTDOWN. UN FAMOSO FRAUDE.




El Hombre de Piltdown es una de las más célebres falsificaciones en la historia de la Ciencia, y el fraude por excelencia en el campo de la Paleoantropología. En el pueblo de Piltdown, en Sussex, un arqueólogo aficionado, el abogado Charles Dawson recogió un fragmento de cráneo de interesantes características, luego de que un trabajador del lugar le hiciera llegar un trozo de parietal que había extraído del sitio.

Dawson se puso en contacto con el eminente paleontólogo Arthur Smith Woodward, y juntos en 1912 encontraron en el sitio más restos del cráneo y fragmentos de mandíbula, además de utensilios de piedra y fósiles animales. Ese año el cráneo reconstruido fue presentado en la Sociedad Geológica de Londres con el colorido nombre de Eoanthropus dawsonii (Hombre de la aurora de Dawson).

El espécimen combinaba un cráneo humano, aunque de reducida capacidad con una mandíbula de características simiescas. El anatomista Sir Arthur Keith objetó la reconstrucción, y efectuó otra, que parecía indicar una capacidad craneana similar a la del hombre moderno.

La prensa británica estaba encantada: el más antiguo antepasado del hombre, el eslabón perdido...era inglés!!! Por supuesto, este hecho encajaba perfectamente con la pretendida superioridad británica y justificaba el derecho del Imperio Británico de "civilizar" a todo el mundo, aún contra la voluntad de los pueblos. Además, los franceses ya tenían su hombre de Cro-Magnon, y los alemanes sus fósiles de Neandertal, de modo que Inglaterra los superaba ahora ampliamente exhibiendo al tatata-tataraabuelo de todos esos galos y germanos.

Todo cerraba perfectamente, especialmente teniendo en cuenta que, cuando a fines del siglo XIX Eugene Dubois reportó el descubrimiento de un antepasado muy remoto del hombre en Asia (el Hombre de Java), absolutamente nadie le creyó. Tan feroces fueron las críticas, que Dubois terminó escondiendo su fósil en una caja, bajo el piso de madera de su casa, y decidió no exhibirlo nunca más.

Así las cosas, nuevas expediciones en el área, arrojaron nuevos fragmentos fósiles, entre otros un diente con interesantes características simiescas, que encajaba en la mandíbula.

Lamentablemente, la parte de la mandíbula que se articulaba con el cráneo, estaba rota y faltaba, pero ese fue considerado un detalle menor.

El problema, es que tiempo después (en la década de 1920) llegaron noticias del descubrimiento en Sudáfrica de los Australopithecus, antepasados del hombre en los que se advertía que la mandíbula y los dientes se hacían "humanos" más rápido que el cráneo (acepten ésto como solo como una simplificación para tratar de describir un fenómeno complejo).

En el hombre de Piltdown, las cosas eran a la inversa: mandíbula más simiesca, y cráneo más humano. Por supuesto, los paleoantropólogos británicos negaron que los fósiles sudafricanos fueran algún antepasado del hombre....si hasta Woodward había escrito un libro que se llamaba El Primer Inglés!!!.

A medida que nuevos descubrimientos se hacían en todo el mundo, se volvía más y más evidente que el hombre de Piltdown no encajaba en ninguna parte. Para empeorar las cosas, un dentista que había descubierto fósiles humanos en Swanscombe, Alvan Marston, sostenía con fundamento que los dientes y la mandíbula eran de un simio.

Si bien no era un paloeantropólogo, hay que reconocer que Marston, de dientes sabía mucho. En 1936 sugirió, además, que el color chocolate de la mandibula se debía no a depósito de sales de hierro, sino a tratamiento deliberado con bicromato.

Otros análisis revelaron que los dientes eran de un chimpancé y habían sido limados, y posteriormente el nuevo método de datación por fluor indicó que los fragmentos óseos eran mucho más recientes de los 500.000 años que se les atribuyeron inicialmente. Para colmo, la mandíbula era mucho más reciente que el cráneo y pertenecía a un orangután. Los utensilios de piedra, eran americanos.

En 1953, finalmente, se reconoció oficialmente que se trataba de un caso de fraude.

Nunca se sabrá quién fue el autor de una falsificación tan compleja.

Dawson, buscando fama? Algún rival de Woodward, tartando de ponerlo en ridículo? Theillard de Chardín, el jesuíta evolucionista que estuvo involucrado en el descubrimiento, tratando de hacer una broma que se fue de cauce? Hay una numerosa lista de sospechosos, pero ningún culpable seguro. O tal vez sì: el primer culpable es el prejuicio de un grupo de cientificos que vieron en el Hombre de Piltdown solo lo que ellos querían ver, y lo que se ajustaba a sus preconceptos sobre la superioridad de ciertas razas...


Autor: gustavo

Buenos dìas.

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2 comentarios:

A las 1 de marzo de 2010, 21:24 , Blogger Opin ha dicho...

Muy buena clase.
Un resumen didáctico y divertido.
Me quedé con ganas de saber más del destino de Eugene Dubois y del hombre de Java en situación bajo el piso.
Da para otro cuento. No me diga.
Un abrazo

 
A las 2 de marzo de 2010, 9:16 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

Gustavo, tomà dictado!!!

Opin, gracias por pasar. Realmente, el post es muy interesante.

saludos

 

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