lunes, 19 de abril de 2010

LA TEORÌA DE PROHASKA


Mejorando a Darwin.

El Profesor Vladimir Prohaska era el biólogo y teórico de la evolución más brillante de su generación. Dueño de un carácter afable, y una mente brillante, era asimismo reconocido por lo llano de su lenguaje fuera de los claustros de la universidad de Harvard.

En más de una ocasión, se oyó comentarle a alguno de sus distinguidos colegas: “No me cabe duda de que a Darwin se le escapó la tortuga, y omitió algún punto importante en su Teoría de la Evolución. Estoy tratando de encontrar la macana que se mandó.“

Cierta tarde de otoño, en 1997, el Profesor citó a su despacho a un selecto grupo de colegas y estudiantes, para decirles lo siguiente:

-Los reuní para decirles que finalmente encontré la pifiada que se mandó Darwin en su teoría. Publiqué un paper al respecto, pero ningún journal quiere publicarlo. Es una idea demasiado revolucionaria. De todos modos, hice copias para todos ustedes.

-Qué quiere decir con revolucionaria?-preguntó uno de los estudiantes.

-Todos sabemos que para Darwin, las especies evolucionan por medio de la selección natural y con ayuda de la selección sexual como motor adicional, para adaptarse al medio. Eso es una gilada, que está bien para las formas de vida inferiores, pero descubrí, tras analizar innumerables especies animales, que en los vertebrados hay un factor más importante, que decide la supervivencia o la extinción de la especie.

-Cual sería ese factor, Profesor?-preguntó un colega.

-Para decirlo claramente: la pelotudez promedio de los individuos de la especie. No es cierto que las especies se extingan cuando cambian las condiciones del medio, y no pueden adaptarse. No, no, eso es una idea equivocada. Lo que pasa, es que cuando ya están adaptados al medio en forma óptima, siguen evolucionando de puro boludos, y se desadaptan solos. Las bacterias, los insectos y otros seres inferiores, no se extinguen porque, pese a sus esfuerzos, no pueden ser más nabos de lo que son. Los vertebrados, en cambio, sí, y en el curso de las generaciones crecen desmesuradamente, o cambian su alimento habitual por porquerías que sus antepasados no habrían morfado nunca, o se extinguen porque se olvidan de fifar. El problema con los humanos, es más jodido, porque somos salames con tecnología, lo cual es una combinación muy peligrosa.

-Hay mediciones cuantitativas de sus afirmaciones, Profesor? –preguntó otro estudiante.

-Mi querido muchacho, yo nunca hablo al pedo. Desarrollé un modelo matemático sobre el tema, y en base a él hice correr una simulación en las supercomputadoras de la universidad. Mis resultados indican que, entre mediados de Enero y principios de Abril del 2003, la pelotudez acumulada por la especie será tan grande, que alguien se mandará un moco lo suficientemente importante como para acelerar la desaparición de la humanidad en unas décadas más. Por desgracia, no hay modo de identificar al nabo que va a armar semejante bolonqui.

Los integrantes de la reunión se dispersaron, cada uno con una copia del paper del Profesor Prohaska. Todos encontraron plausible la teoría, pero comprendieron que el establishment nunca permitiría su difusión.

De todos modos, cada uno de ellos recordó el vaticinio del Profesor cuando, en marzo del 2003, la Segunda Guerra del Golfo dió comienzo.

Pero no solo sus colegas entendieron de inmediato que esa era la confirmación irrefutable de la teoría de Prohaska. También un grupo de agentes de la CIA se apersonaron en la universidad el día que la invasión a Irak comenzó, para “hablar“ con el ilustre académico. Pero todo fue en vano. El Profesor había desaparecido, previsor, dos días atrás sin dejar rastros. Y es que Vladimir Prohaska no era ningún pelotudo.

Autor: gustavo


Buenas tardes.

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7 comentarios:

A las 19 de abril de 2010, 10:46 , Blogger El Mostro ha dicho...

Mencantó.

Un científico goliciano, el tal Prohaska .

Saludetes.

 
A las 19 de abril de 2010, 12:55 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

Prohaska se la banca, che!!

 
A las 20 de abril de 2010, 3:16 , Blogger Opin ha dicho...

Cómo le hace? Me entusiasmé tanto que no quería parar de leer. De puro pelotudo nomás...

 
A las 20 de abril de 2010, 9:15 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

Es un secreto. Si lo sabès, estàs perdido, OPin.

Saludos

 
A las 20 de abril de 2010, 16:17 , Blogger leandro molins ha dicho...

El doctor tenia la verdadera maquina de dios, que mide cuan pelotuda es nuestra especie.

 
A las 21 de abril de 2010, 9:22 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

No sè. Me parece que le explotarìa, che.

saludos

 
A las 10 de mayo de 2010, 14:21 , Blogger Viejex ha dicho...

Estamos jodidos jodidos, entonces...no?

 

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