jueves, 1 de julio de 2010

DISCUTIR CON MUJERES



Brindando un nuevo servicio a la comunidad, entrevistamos al famoso psicólogo Gunther Szwytzkyj, de la Universidad de Cracovia, autor del polémico best-seller “Cómo discutir con mujeres conflictivas.“

-Doctor, me parece que sus afirmaciones sobre cierta parte del sexo
femenino son un tanto lapidarias.

-Para nada. No solo me baso en estudios teóricos, sino en mi experiencia personal. Sucede que, con un grupo de amigos y colegas, solíamos reunirnos en un bar de Bratislava a charlar, y siempre salía a la luz un problema común de todos nosotros, que es el hecho de que encontramos difícil discutir con cierto tipo de mujeres.

-Dónde estaba la dificultad?

-Bueno, es sencillo. Descubrimos que nosotros, los hombres, discutimos con las mujeres para demostrar que tenemos razón. Las mujeres conflictivas tienen una lógica distinta, y discuten aún sabiendo que están equivocadas. Eso hace que, mientras nosotros tratamos de llevar los argumentos de la disputa a un plano puramente lógico, seguros de que la razón nos asiste, ellas tratan, en cambio, de desviar la
atención sobre el punto a discutir usando trucos como llorar, o apoyar sus argumentos diciendo cosas tales como: “estoy segura de que es así, y vos no lo entendés porque te falta intuición.“

-Qué aconseja usted hacer, en estos casos?

-Aférrese más aún a la lógica. No se deje distraer por cortinas de humo. Nunca permita que cambien de tema, o que, por ejemplo, si usted le está reclamando a ella que no puede ser que todas las noches le agarre jaqueca, ella trate de zafarse diciendo que el motivo de ese problema es que la madre de usted la odia. Si usted no reacciona, pronto se verá enfrascado en una discusión defendiendo a su madre, y se
olvidará del tema original de su reclamo, que es el hecho de que usted quiere y merece más y mejor sexo.

-O sea, que tengo que discutir, digamos con una agenda prefijada?

-Obviamente. Si consiguen distraelo, su causa está perdida. Aténgase a una lógica de hierro, y hágale ver las contradiciiones en las que incurre. Seguramente, cuando ella discuta con usted, usará con todo desparpajo argumentos diametralmente opuestos a los que usó un tiempo atrás. No deje que insulten su inteligencia, y hágale ver la
inconsistencia de sus aseveraciones.

-Pero, cómo puede reaccionar ella?

-Va a usar la artillería pesada: se va a poner a llorar. No se deje impresionar. Ni un balde de lágrimas vuelve bueno un argumento falaz.

Dele un pañuelo para que se seque los ojos, pero no use ninguna frase de apoyo. Es esencial que usted se mantenga frío y distante, como un juez severo e insobornable. Eso la va a desconcertar, y le dará a usted una ventaja decisiva.

-El próximo paso?

-Probablemente ella se retire a evaluar las pérdidas, y decida posponer la batalla para una mejor ocasión, confiando en tomarlo a usted desprevenido, o cansado. Cuando ella vuelva al ataque, dígale con olímpica autosuficienca que de ese tema ya habían hablado, y que no tiene sentido seguir analizándolo. Por supuesto, ella no va estar de acuerdo, porque lo que quiere, es discutir. Debe ser firme en este punto: si ella no tiene nuevos argumentos que aportar a la discusión, no tiene sentido volver a hablar otra vez del tema. Eso la va a enfurecer, y seguramente haga un poco de teatro.

-Y que hace uno, en esos casos?

-Ignórela por un plazo prudencial, que puede ir de tres horas a cuarenta años. Divorciarse, si tiene la desgracia de ser su esposo, puede ayudarlo enormemente a recuperar la paz de espíritu.

-Doctor, mil gracias, acabo de comprender que toda mi vida he vivido equivocado!

Autor: gustavo

Buenas noches.

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8 comentarios:

A las 28 de junio de 2010, 14:14 , Blogger Opin ha dicho...

Una luminancia el doctor. Hay que tener mucho cuidado incluso luego del sexo ya que la irrigación ha abandonado la cabeza principal y nos ponemos en leve desventaja.
Lo guardo junto con el libro "Como divorciarse y no morir en el intento".
Un abrazo

 
A las 28 de junio de 2010, 14:19 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

La experiencia, es un peine que te regalan cuando te quedaste pelado, dijo Bonavena.

Saludos

 
A las 29 de junio de 2010, 10:43 , Blogger A.R.N. ha dicho...

el dato importantes es que hay igual porcentaje de personas conflictivas en ambos sexos, igual cantidad de gente obsesiva, manipuladora, adictos a varias cosas y fobicos a otras. es mas ahora que lo pienso... todos somos conflictivos en mayor o menor medida. yo no discutiria nunca con alguien conflictivo asi que lo unico que me queda es no discutir. opto por escuchar y dialogar con el otro. un besito grande a los dos.

 
A las 29 de junio de 2010, 13:23 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

Un beso para vos.

Los tres somos perfectos y nada conflictivos. (camtè!)

 
A las 30 de junio de 2010, 12:22 , Blogger Viejex ha dicho...

Vea, como consejos para ganar una discusión, están muy bien. Pero si el objetivo primario es el primitivo que mueve al hombre, va por mal camino. En este caso lo que usted debe hacer es ser precisamente el que distraiga la cuestión a asuntos menos urticantes.

Si, mi viejo, estoy hablando de ponerla.

 
A las 30 de junio de 2010, 17:22 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

No viejex! No sabès que tanto gustavo como Opin y Leandro, son vìrgenes?

Les da verguenza hablar de esas cosas.

 
A las 1 de julio de 2010, 14:12 , Blogger leandro molins ha dicho...

eh yo no iba a comentar por que no tengo nada para decir.

Mi plata no vale?. JA!

 
A las 2 de julio de 2010, 8:42 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

jajajajaja!!!!!

 

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