jueves, 24 de junio de 2010

EL ACAPARADOR DE BOLÌGRAFOS.



El terror de los oficinistas.

Según afirman los conocedores de los más profundos arcanos, el Mal suele presentarse en múltiples formas y atributos. De ahí la existencia de un sinnúmero de agentes maléficos, que son siervos del Señor de las Tinieblas, bajo cuyas órdenes cumplen toda clase de actos deleznables.

Parece ser que cada uno de éstos espíritus nefastos tiene una obligación específica, y un arma que le es propia para perjudicar a la raza humana.

Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis son los más conocidos,aún por los no iniciados en las Artes Ocultas.

Pero sucede que hasta Satanás tiene que cumplir con ciertos compromisos, y a veces se ve obligado a incorporar a sus huestes a reclutas bisoños, o francamente ineptos, solo porque son recomendados de alguien a quien El Malvado le debe un favor.

Ese es exactamente el caso del demonio que nos ocupa.

Parece ser que llegó a trabajar al Infierno como recomendado, pero fue tal su torpeza que se convirtió rápidamente en un estorbo. Satanás, malhumorado por su estupidez, no se atrevía empero a expulsarlo, por ser recomendado por su viejo amigo Baal, que, aunque retirado por el avance de las nuevas religiones, era respetado por el Príncipe de las Tinieblas, que, según se dice había empezado su carrera trabajando como su aprendiz.

Finalmente, decidió tomar el toro por las astas y tratar de descubrir si ese torpe espíritu maligno podía contribuir en modo alguno al triunfo del Mal.

Le diò a elegir, que actividad maligna preferìa llevar a cabo.

-"Bueno"-dijo la infernal criatura- "estuve pensando en algo original: robar todas las biromes que existen".

-"Para qué?" -preguntó Satanás desconcertado.

-"Estuve leyendo por ahí que, cuando es necesario salvarle la vida a alguien haciéndole una traqueotomía, es necesario mantener abierta la entrada de aire, y una birome suele ser muy útil" -explicó el engendro-.

"Si las robo, me parece que tarde o temprano unos cuantos infelices morirán por no tener una birome a mano cuando más la necesiten".

Satanás encontró la idea de bastante poco valor práctico, pero al menos le permitiría sacar del Averno a ese torpe, con la excusa de enviarlo a vagar por toda la eternidad por la Tierra a robar biromes, de modo que dió su consentimiento de inmediato.

Y así, es como el Acaparador de Biromes comenzó su siniestra labor.

Autor. gustavo

Buenas noches.

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7 comentarios:

A las 21 de junio de 2010, 0:29 , Blogger Opin ha dicho...

Yo lo conozco a ese, en el laburo me las hace desaparecer y en casa las esconde abajo de los muebles. No sé si alguien se animará a hacer una traqueotomía pero sin birome funciona igual.
Siempre hay un diablo dobolu.
Un abrazo Gus

 
A las 21 de junio de 2010, 11:59 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

Pero no explica, donde se guardaba las biromes, el Diablito èste!!

 
A las 21 de junio de 2010, 16:24 , Blogger leandro molins ha dicho...

Muy bueno, mistico como me gusta a mi, y esta bien revelar algo de esta criatura, molesta y cinica, aunque como vendo biromes...,
Mejor no hablo mas por que hoy a la noche viene a tomar cerveza a casa.

 
A las 22 de junio de 2010, 8:32 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

Mirà que te pide comisiòn!!!

 
A las 24 de junio de 2010, 19:27 , Blogger Opin ha dicho...

Che, cuenten cómo hacen para reposicionar los post viejos como novedad. Usted y unSer son unos magos con esto.
Un abrazo, pero cuenten cómo es el truco.

 
A las 25 de junio de 2010, 14:05 , Blogger AMBAR ha dicho...

Hola, parece que el pobre diablo está perdiendo facultades, no sabía como quitárselo de encima.
De esos, creo que siempre se encuentra alguno, pero claro al que tiene enchufe le da la corriente.
Un abrazo.
Ambar.

 
A las 25 de junio de 2010, 15:45 , Blogger El Gaucho Santillán ha dicho...

Opin, ya te contesto por mail.

Ambar, usted aporta claridad aùn en la noche màs oscura!!!

Saludos

 

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